Primavera Negra

La Comision de Derechos Humanos de Municipios de Cuba en el Exilio

La Comisión de Derechos Humanos de Municipios de Cuba en el Exilio.

Apoya esta iniciativa de nuestros Hermanos cubanos en Ginebra.

Unete hermano a esta justa petición.

Las Planillas de Solicitud para ser firmadas estarán a disposición a
partir de la primera semana de Junio.

Para información adicional:
Mayda Cardín
Presidente.
(305) 613-7681
(305) 447-8866

Association culturelle de la
COMMUNAUTE CUBAINE EN SUISSE
Inscrite au Registre du Commerce.
CCP 17-316511-8

NOTA DE PRENSA

Ginebra, el 27 de abril de 2006.

PREMIO NOBEL DE LA PAZ PARA LAS DAMAS DE BLANCO.

La Asociación de la Comunidad Cubana de Ginebra lanza la idea de
proponer el Premio Nobel de la Paz para las Damas de Blanco. Esta
asociación, que el año pasado celebró el 20 de Mayo con una acción en
favor de las Damas, lanza el próximo 20 de Mayo la recogida de firmas
en un quiosco en la mas céntrica plaza de Ginebra. Esta recogida de
firmas será efectuada por mujeres cubanas de Ginebra vestidas de
blanco.

El objetivo primero de los organizadores es el de obtener mas respeto y
protección para las Damas en sus salidas del domingo.

Esperemos que esta acción de Ginebra sea seguida en Miami, en Madrid y
en otros lugares del exilio cubano y pronto podamos enviar una
avalancha de peticiones al Instituto del Premio Nobel de Oslo

Por la Asociación : Reinaldo Gomez-Ballina.

Correspondance :
Reinaldo Gomez-Ballina
Rue Albert-Gos 1
CH 1206 Genève
Tél. 41 22 – 346.28.40
Messagerie: reigo@bluewin.ch

EXILIADOS INICIAN EN GINEBRA UNA CAMPAÑA PARA PROPONER A LAS DAMAS DE
BLANCO AL NOBEL DE LA PAZ

Los promotores de la iniciativa esperan poder extenderla a otras
ciudades de Europa y Latinoamérica.

Mary Simón, Ginebra

lunes 22 de mayo de 2006 14:27:00

Exiliados cubanos en Suiza emprendieron el 20 de mayo en Ginebra una
campaña de recogida de firmas para proponer a las Damas de Blanco al
Premio Nobel de la Paz. Esta acción deberá extenderse a otras capitales
europeas en las próximas semanas, según ha explicado a Encuentro en la
Red el presidente de la Asociación Cultural de la Comunidad Cubana en el
país europeo, Reinaldo Gómez Ballina.

El inicio de la recogida de firmas se realizó en un stand ubicado en la
Plaza Molard, una de las principales arterias del corazón comercial de
Ginebra, en el que se instalaron grandes pancartas con fotos de una de
las manifestaciones dominicales de las Damas de Blanco frente a la
Iglesia de Santa Rita, en La Habana.

La iniciativa ha sido considerado por organizaciones feministas como una
muestra de solidaridad con las Damas de Blanco, frente al hostigamiento
de que son objeto por parte de las autoridades de la Isla.

La primera ronda de recogida de firmas consiguió el apoyo de unas 300
personas de diferentes nacionalidades. No sólo firmaron cubanos
residentes en Suiza, o nacionales suizos, sino también franceses,
alemanes, polacos, turcos, latinoamericanos y norteamericanos, personas
que expresaron de una u otra forma preocupación por la degradante
situación de los derechos humanos en la Isla.

En sus declaraciones a Encuentro en la Red, Gómez Ballina, insistió en
que lo mejor que el 20 de mayo de 2006 podrían haber hecho los cubanos
de Ginebra “era encontrar una acción de apoyo a las Damas de Blanco de
La Habana”.

“De ahí que hayamos pensado en proponerlas para el premio Nobel de la
Paz”, dijo.

Acerca del impacto que esta campaña pueda tener en la protección de las
vidas de estas mujeres, Gómez Ballina consideró que “el hecho de ser ya
posibles nominables, es un apoyo moral, importante para las Damas de
Blanco. Porque lo que hay que tener es un respeto para estas mujeres por
parte de las autoridades policíacas cubanas y contra las hordas que las
molestan continuamente”.

En 2005, un grupo de mujeres cubanas, bajo el auspicio de la Asociación,
recorrieron vestidas de blanco varias arterias de la ciudad ribereña del
Leman, y entregaron una declaración de denuncias sobre la represión en
Cuba a las autoridades helvéticas y al Alto Comisionado de la ONU para
los Derechos Humanos.

En relación con la posibilidad de no de obtener el Nobel para las Damas
de Blanco, Gómez Ballina dijo que “lo más importante es que se sepa que
las no están solas, sino que cuentan con apoyo no sólo en la Florida,
sino también en Suiza, en España, Francia”.

El inicio de la campaña ha permitido también sensibilizar a
representantes de partidos políticos y personalidades ginebrinas con la
acción pacífica de las Damas de Blanco, y en especial con la presidenta
de la Asamblea para Promover la Sociedad Civil, Martha Beatriz Roque.

De acuerdo con Gómez Ballina, la Asociación Cultural de la Comunidad
Cubana aspiran a que en los próximos días la acción a favor de las Damas
de Blanco se extienda y se establezcan comités nacionales de apoyo en
España, Francia, Suecia y Bélgica, entre otros países europeos, y
también en varias capitales latinoamericanas.

Las Damas de Blanco, madres, esposas y familiares de presos políticos
cubanos, surgieron en 2003, tras la represión que llevó a la cárcel a 75
disidentes de toda la Isla. No están afiliadas a ningún partido o
tendencia política y se dedican a denunciar la situación de sus
allegados y a pedir su liberación.

En 2005, el Parlamento Europeo les concedió Premio Sajarov de Derechos
Humanos. La Habana no les permitió viajar a Estrasburgo para recibirlo.
Articulo reproducido de Cuba Encuentro.

VOLTAIRE Y PICASSO CONTRA CASTRO

Por Iria González-Rodiles

“¿Esto es a favor o en contra de Castro?”, preguntó un ciudadano suizo,
tras irrumpir con peculiar energía en el stand donde nos hallamos.

“¡No es a favor!”, contestamos algunos casi al unísono y otros a
destiempo, cual armonioso eco en cadena.

Y, aunque tan equilibrada respuesta parezca más próxima al temperamento
helvético que al cubano, sólo cumplimenta cierto patrón de conducta
exigido para quienes se inserten o pretendan insertarse en la sociedad
Suiza, apacible e imparcial, por naturaleza y tradición.

Allí, en la Place du Molard de Ginebra, convocamos la recogida de firmas
que respalden a Las Damas de Blanco, propuestas para el Premio Nobel de
la Paz por la Asociación Cultural de la Comunidad Cubana en Suiza.

El ciudadano suizo de la tajante pregunta, firma de inmediato, resuelto,
una vez aclarada su duda.

El 20 de Mayo, fecha en que celebramos la Constitución de la República
de Cuba, sirve como punto de partida para continuar acopiando firmas en
otros cantones –como Lausanne y Neuchatel— a favor de esas mujeres
cubanas que han sido víctimas de atropellos por parte de grupos
organizados con la anuencia e instigación gubernamental.< /p>

Por medio de grandes pancartas con fotos y textos, situadas en cada
esquina del stand, los transeúntes reciben las primicias sobre quiénes
son Las Damas de Blanco: madres, esposas, hermanas, hijas, vestidas con
el color de la paz, que reclaman, en marcha silenciosa y pacífica, la
libertad de sus familiares, condenados a monumentales años de cautiverio
por tan sólo ejercer el derecho a expresar libremente sus discrepancias
con el gobierno totalitario cubano.

Luego, dentro del stand y en sus alrededores, se produce el diálogo, la
comunicación têtê-a-têtê, que nos deja incontables rúbricas y, también,
inolvidables vivencias:

Un personaje suizo sui géneris, hombre corpulento, con barba y pelo
grisáceos –parecido al ‘Caballero de París’ habanero—, que deambula por
las calles ginebrinas junto un gato dormilón y al órgano de agradable
musiquita, comenta por qué da su firma:

“Estuve en Cuba y me di cuenta de la ruptura entre el discurso político
y la realidad. Nada anda bien cuando los alimentos están racionados
durante casi medio siglo. Quienes viven en una nación democrática y no
constatan lo que sucede verdaderamente en otros países, son unos tontos”.

Entre los firmantes también figuran muchos africanos y un refugiado
Rhuandés rememora con cierta indignación su viaje a Cuba: “Es el país
más represivo que he visitado en mi vida. La policía me detuvo y pidió
mi identificación constantemente, sólo por el color de mi piel, porque
soy negro. Me confundían con los cubanos de mi raza”.

Otro suizo, joven, escudriña desconfiado las pancartas y los rostros de
quienes solicitamos su apoyo; responde que firmaría si no están detrás
los terroristas de Miami. “¿Acaso usted los conoce?”, le preguntó uno de
los nuestros. Después del diálogo y los argumentos, se solidariza y
firma. Se despide afectuosamente: hemos ganado un nuevo amigo, víctima
del engaño.

En otro stand, próximo al nuestro, se captaban donantes de sangre. Uno
de los médicos que allí laboraba se acerca y expresa: “Vengo a firmar
porque me parece ridículo que Castro niegue ser poseedor de la gran
fortuna publicada por la revista Forbes; además, porque los hospitales
destinados a la población cubana, carecen de la higiene necesaria,
medicamentos y recursos mínimos, mientras que en los hospitales,
exclusivos para los extranjeros que visiten la Isla, cuentan con todo
tipo de recursos; y también firmo porque sé que a los niños se les priva
del derecho a tomar leche a los siete años y porque a los viejos sólo
les venden una mezcla extraña que dan por nombre ‘cerelax’.

Cierto es que tanto el doctor suizo, como muchos otros firmantes de las
más disímiles nacionalidades, saben de Cuba más de lo que imaginamos
nosotros, los cubanos.

Atraída por la foto de Las Damas de Blanco, con la Iglesia Santa Rita de
fondo y un dibujo similar a La Paloma de Picasso, se acerca un enfermera
y nos regala un poético comentario:

“Las enfermeras nos vestimos de blanco, trabajamos por la vida, en los
partos, con los recién nacidos, damos amor. Aquí en Suiza también nos
llaman ‘les dames de blanc’. Las palomas blancas simbolizan la paz y
anidan en los campanarios de las Iglesias. Las Damas de Blanco cubanas
se asemejan a nosotras y a las palomas. Firmo”.

Otra mujer suiza, estilizada, fina, de ojos azules y pelo rubio, toma
nota en una agenda y se aproxima. Conversamos. Firma y me confiesa que
las palabras de Voltaire, expuestas en un cartel sobre la mesa nuestra
mesa de trabajo, la indujeron a indagar sobre los propósitos que animan
Las Damas de Blanco.

He aquí texto al que ella se refiere:

“Yo defenderé mis opiniones hasta la muerte, pero yo daré mi vida porque
usted pueda defender las vuestras”.

Por eso intuyo que hasta Voltaire y Picasso estuvieron presentes en la
Place du Molard favoreciendo a Las Damas de Blanco cubanas.

Publicado en Bitácora Cubana, 24 de mayo de 2006 –

http://www.bitacoracubana.com/desdecuba/portada2.php?id=2115

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