Primavera Negra

Paradojas ginebrinas y bufonadas vienesas

POLITICA
Paradojas ginebrinas y bufonadas vienesas
Luis Cino

LA HABANA, Cuba – Mayo (www.cubanet.org) – No hay dudas. La diplomacia
gamberra a lo Pérez Roque tuvo una buena racha esta semana. Primero fue
la votación insólita en Ginebra que dio al gobierno cubano la
oportunidad de ocupar un escaño en el flamante Consejo de Derechos
Humanos de la ONU. Ahora, el vicepresidente cubano, Carlos Lage,
proclama “otra victoria” en la Cumbre Unión Europea -América Latina y el
Caribe.

El gobierno cubano afirmó no esperar nada de la Cumbre. Decía
conformarse con la propaganda derivada de la llamada Cumbre Paralela.

El Encuentro Social se inició al ritmo descompasado de una samba tocada
con tambores vieneses. Hubo posters de Che Guevara, banderas del
Teohuantinsuyo, bufones que impersonaban al profeta Carlos Marx y la
retórica habitual.

En cambio, la Cumbre superó las expectativas del régimen cubano. Sus
clientelares amigos latinoamericanos y caribeños, comprados con galenos
cubanos y petróleo venezolano, le tendieron la mano.

Horas antes del inicio de la Cumbre, Lage, eufórico, anticipó que en la
Declaración Final se condenaba a la Ley Helms Burton por su nombre. Pero
lo que mas agradó al vicepresidente cubano fue la cínica afirmación de
que Cuba “es más que una democracia”. Según la Declaración, existen
varios tipos de democracia. Al parecer, tantas como tiranías existan.

No sé mucho de diplomacia. No es mi fuerte. Tal vez por eso me indignen
tanto los recientes triunfos de los diplomáticos de Pérez Roque.

Iluso que soy, me entusiasmé cuando se anunció que se crearía un nuevo
organismo para reemplazar a la demasiado politizada Comisión de Derechos
Humanos. Sus contradicciones eran escandalosas. Su inefectividad,
pasmosa. ¿Se acuerdan de Libia, la de Khadaffi, presidiendo la Comisión?

Nada ha cambiado, de no ser para peor. China, Cuba y Arabia Saudita
integran el nuevo Consejo. Dentro de tres años, puede que los vuelvan a
elegir. Los lobos quedarán encargados de velar por las ovejas del redil.

Cuba ocupará un escaño en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.
Precisamente ahora. Tres años después de la Primavera Negra, cuando peor
es la situación en las cárceles cubanas. Días después de que un fornido
rufián partidista golpeara dentro de su casa a la lider opositora Marta
Beatriz Roque. Cuando circula por Internet una carta abierta a Fidel
Castro en la que Dolia Leal denuncia las represalias de que son víctimas
los esposos encarcelados de las Damas de Blanco.

Mientras, continúan las turbas paramilitares y sus mítines fascistas,
los periodistas independientes son acosados por la policía política y
Guillermo Fariñas entra en el tercer mes de su calvario demandando
acceso a Internet.

Precisamente ahora eligen a Cuba para integrar la Comisión de Derechos
Humanos. Digamos que es una paradoja, para evitar decirlo en el español
que se habla en Cuba. Sonaría demasiado mal para oídos refinados.

Nunca he esperado mucho del apoyo internacional a la lucha por la
democracia en Cuba. Me molesta la mentalidad plattista. Considero
contraproducente el embargo americano, y absurda la pretensión de
decretar desde Washington el inicio de la transición democrática. Veo la
posición común europea como poco más que un gesto difuso y torpe.

Por aquello de que para abajo todos los santos ayudan, hoy que la
dictadura va en picada, lo honesto y decente sería que el mundo
ejerciera siquiera un poco de presión a favor de los que luchan por el
cambio democrático en Cuba. Sólo eso. Sucede que en el mundo de hoy no
prima la decencia.

No nos llamemos a engaño. Hoy el Consejo, como ayer la Comisión de
Derechos Humanos, sigue siendo un club clientelar de amigotes y
cómplices divididos en dos bandos según sus intereses: Poco puede
esperar Cuba de tal circo.

Discrepo, cosa rara, de mi amigo el líder opositor Vladimiro Roca. No
tengo esperanza de que Cuba, como miembro del Consejo, sea presionada a
aceptar la visita de Christine Chanet, la relatora especial de Derechos
Humanos.

La votación de Ginebra, interpretada por el régimen cubano como un
triunfo, estimulará su arrogancia y su soberbia. Los cubanos
constataremos la represión, aún mayor, en carne propia.

No me preocupa sólo Cuba. La elección en Ginebra también de China y
Arabia Saudita garantiza que sigan los atropellos contra los prisioneros
en la base de Guantánamo, las masacres en el Sur de Sudán, los campos de
concentración contra los adeptos de la secta Falung Gong, los horrores
del terrorismo fundamentalista islámico, la supervivencia de las
tiranías teocráticas y de los ayatollahs nucleares, la persistencia del
trabajo infantil esclavo y del maltrato a las mujeres y las minorías.

Qué le vamos a hacer. Con tan ilustres miembros en el Consejo de
Derechos Humanos de la ONU no podemos esperar otra cosa.

http://www.cubanet.org/CNews/y06/may06/16a8.htm

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

We run various sites in defense of human rights and need support to pay for more powerful servers. Thank you.
Archives