Primavera Negra

Gente que muere

Represión
Gente que muere

Noticias de la cárcel: Jorge Cervantes y Normando Hernández sufren
tuberculosis, y Orlando Zapata Tamayo fue golpeado por un reo en la
Prisión Provincial de Holguín.

Luis Felipe Rojas, Holguín | 16/07/2008

En marzo de este año escribí: "se muere Léster", en alusión a la injusta
condena y la peor de las condiciones de vida en que vive Léster González
Pentón, otro de los sacrificados a 20 años de cárcel en la Causa de los 75.

Ahora escribo por Jorge Cervantes, quien ha adquirido tuberculosis en la
prisión. Su hermano Agustín lo dice, y lo muestra y lo demuestra. A este
último lo tiraron de una altura de más de cinco metros en una revuelta
carcelaria en la prisión de Boniatico, en la provincia de Santiago de
Cuba, en el año 2003. Era mayo de aguas y algunos de los de la Primavera
Negra acababan de llegar al infierno de las tapiadas de Boniato. Según
cuenta Agustín, los reos pedían que mejorasen las condiciones
carcelarias, pero cuando las autoridades intentaron detener la
avalancha, las protestas caían por su peso. Fue un motín como pocos en
este ambiente.

A él y a tres presos más, después de cinco horas subidos en una cerca de
malla, los lanzaron con la colaboración de los condenados que se venden
por unas pocas migajas (un pabellón conyugal, una visita o un pase de
privilegio). Los golpearon hasta casi matarlos, así lo demuestra una
cicatriz profunda a lo largo de la costilla fracturada de Agustín.

A su hermano le han descubierto una tuberculosis que no se cura con el
agua de arroz con espinas de pescado, ni con el "picadillo texturizado"
y pestilente de la mazmorra; tampoco con la plaga de roedores y cucarachas.

Donde escribí "gente que muere", debe decir "se muere la gente". Ahora
mismo, Onel Rodríguez Ferrer, quien cumpliera 19 de los 20 años de
condena que le aplicaran por llenar de carteles la céntrica calle
Enramadas, en Santiago de Cuba, anda como quien acabara de descubrir la
urbe donde nació. Está visitando a sus amigos y hermanos de lucha, a
familiares de los que quedaron allá dentro, en la garganta del infierno.

Me escribió Alexander Santos, desde el eufemístico penal "Cuba sí",
donde muchos reos dicen "¡No!", cercano a la Prisión Provincial de
Holguín, donde un hombre sin alma llamado Eleuterio Reyes Peña golpeó a
Orlando Zapata Tamayo.

Hace unos días, a un amigo le escribió Normando Hernández o la sombra de
hombre que una vez fue el joven periodista del Colegio Camagüeyano (de
Periodismo). Normando también se muere de tuberculosis, se muere, una
frase que nunca va a ser hueca y vacía como una consigna.

Son gente que pasa por la puerta de mi casa mientras yo cocino, hago el
amor o juego con mi hijo a la sombra del portal. Es gente que muere,
pero se agarra a los barrotes como quien se deja caer del hilo de la vida.

http://www.cubaencuentro.com/es/cuba/articulos/gente-que-muere-97454

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