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Cuba: presos de la Causa de los 75 en estado crítico

Posted on Monday, 11.16.09
Cuba: presos de la Causa de los 75 en estado crítico
By WILFREDO CANCIO ISLA
wcancio@elnuevoherald.com

El disidente cubano Ariel Sigler Amaya era un hombre fornido, aún con la
estampa del boxeador de pesos pesados que fue en su juventud. Seis años
después de su arresto el 18 de marzo del 2003, está parapléjico,
confinado a una silla de ruedas mientras trata de superar las secuelas
de una polineuropatía agresiva que adquirió en la cárcel y que puso en
peligro su vida.

Sigler, de 46 años, líder del movimiento Opción Alternativa en la
provincia de Matanzas, es uno de los 53 prisioneros de la Primavera
Negra del 2003 que permanecen tras las rejas. La ola represiva llevó a
la cárcel a 75 disidentes, activistas de derechos humanos,
bibliotecarios y periodistas independientes, condenados de manera
sumaria a penas entre seis y 28 años de cárcel.

Como la mayoría de los involucrados en la Causa de los 75, Sigler fue
encausado bajo la Ley de Ley de Protección de la Independencia Nacional
y la Economía de Cuba, instaurada en 1999 para sancionar "acciones que
en concordancia con los intereses imperialistas persiguen subvertir el
orden interno de la nación y destruir su sistema político''.

Actualmente recibe tratamiento de rehabilitación en el hospital Julio
Díaz, en las afueras de La Habana, bajo custodia policial. La mejoría es
muy lenta y atraviesa etapas en que su condición empeora. Familiares,
grupos de derechos humanos y organismos internacionales han solicitado
infructuosamente que se le conceda una licencia extrapenal por razones
humanitarias.

"El caso de Ariel Sigler Amaya siempre lo ponemos por delante, porque es
un caso de máxima gravedad entre todos los presos políticos, pero una
cosa es la lógica humanitaria y otra lo que decide este gobierno'',
explicó Laura Pollán, líder del movimiento cívico Damas de Blanco. "La
crueldad llega aquí al punto de que no quieren soltar a nadie que no
esté en un estado presentable, por miedo a que dé una mala imagen del
sistema penitenciario''.

Pollán está casada con Héctor Maseda Gutiérrez, otro miembro de la Causa
de los 75 que cumple 20 años de prisión en la cárcel de Agüica, en Matanzas.

Las autoridades han sugerido a los familiares que cuando Sigler rebase
la parálisis y pueda dar algunos pasos podrá considerarse su liberación,
en tácita referencia a que no será excarcelado en silla de ruedas.

Aunque en Cuba hay una población penal que supera los 200 presos
políticos, la Causa de los 75 ganó notoriedad por la feroz embestida
gubernamental y las desmesuradas condenas impuestas a opositores
pacíficos, entre ellos reconocidas figuras intelectuales, médicos y
otros profesionales. La repulsa internacional generó un clima de
descrédito para el régimen cubano y provocó incluso escisiones dolorosas
dentro de sus tradicionales seguidores de la izquierda.

"Es atroz que casi siete años después de ser sometidos a juicios
farsescos, 53 personas siguen en la cárcel por haber ejercitado sus
derechos fundamentales'', opinó José Miguel Vivanco, director de la
división hemisférica de Human Rights Watch (HRW), con sede en
Washington, D.C. ''Siempre que la comunidad internacional siga dividida
en sus políticas respecto a Cuba, el gobierno de Raúl Castro seguirá
dejando a estos prisioneros pudrirse en prisión''.

Organizaciones como HRW, Amnistía Internacional y la Cruz Roja
Internacional, así como otras entidades profesionales y cívicas han
desplegado intensas gestiones en estos años a fin de lograr una amnistía
para los 75, alertando con particular énfasis en los casos de presos
enfermos y de edad avanzada.

Entre ellos, se encuentra un minusválido: el ingeniero Miguel Galván
Gutiérrez, sentenciado a 26 años. Dos de los confinados están ya en la
tercera edad: Maseda, de 66 años, y Arnaldo Ramos Lauzurique, de 67.

Hasta el momento, el gobierno ha excarcelado a 21 de ellos por motivos
de salud, de los cuales 11 marcharon al exilio en Estados Unidos, España
y Suecia; uno, Miguel Tamayo Valdés, falleció en La Habana en el 2007.
En enero, Reinaldo Labrada Peña fue el primero en cumplir íntegramente
su condena de seis años.

Las autoridades han desoído las peticiones de familiares, agrupaciones
humanitarias y jefes de Estado y gobierno para el otorgamiento de
licencias extrapenales a 24 prisioneros que encaran severos problemas de
salud.

La Sección de Intereses de Cuba en Washington no respondió los mensajes
de El Nuevo Herald para comentar sobre este asunto.

"Llega un momento en que crees que vas a enloquecer y no sabes a quién
acudir para pedir por tu hijo enfermo, preso sin cometer delito
alguno'', manifestó Blanca González, madre del periodista independiente
Normando Hernández. "Pero no puedes dejar que se impongan en silencio''.

González, que emigró a Estados Unidos en el 2002, recibió esta semana la
noticia de que Hernández fue diagnosticado con una hipertrofia
ventricular durante un reciente chequeo médico. Hernández se encuentra
entre los prisioneros con mayores afectaciones de salud, a pesar de que
acaba de cumplir 40 años.

Confinado en la prisión provincial de Kilo 7, en Camagüey, Hernández
adquirió en cautiverio el síndrome de malabsorción intestinal y se le
detectaron pólipos vesiculares con pronóstico de cirugía. Es hipertenso
y está además bajo tratamiento siquiátrico. El gobierno cubano se ha
negado a considerar su salida mediante una visa humanitaria otorgada por
el gobierno de Costa Rica en abril del 2007, además de que desde el 2001
tiene visado estadounidense para emigrar con su esposa e hija.

González dijo que hubo un "comportamiento tremendamente cínico'' con la
familia de su hijo, que esperó por casi dos años el permiso de salida
para emigrar a Estados Unidos. Yaraís Reyes, esposa de Hernández,
recibió la autorización oficial (tarjeta blanca) por debajo de la puerta
el 4 de abril del 2003, al regresar del juicio donde fue condenado a 25
años. Pero las secuelas del encierro de Hernández han marcado
dramáticamente el ámbito familiar. Su hija Daniela, de siete años, está
bajo tratamiento siquiátrico y rechaza la escuela.

"Esto es horrible'', comentó González. "Es una niña que lleva seis años
visitando prisiones y no entiende por qué su padre no puede estar en el
hogar junto con ella y con su madre''.

Otros casos registrados como críticos en los informes de organizaciones
de derechos humanos son:

* Doctor José Luis García Paneque, condenado a 24 años. Prisión de Las
Mangas, provincia Granma. Sufre de anemia y malnutrición como resultado
del síndrome de malabsorción intestinal. Su condición de claustrofobia
ha derivado en serias afectaciones nerviosas. Su esposa y cuatro hijos
menores emigraron a Estados Unidos a comienzos del 2007.

* Doctor Alfredo Pulido López, condenado a 14 años. Prisión Kilo 7, en
Camagüey. Neuralgia occipital, osteoporosis, problemas en la cervical,
gastritis crónica, hemorroides intestinales sangrantes, problemas
respiratorios crónicos y trastornos mentales.

* Pedro Argüelles Morán, condenado a 20 años. Prisión de Canaleta, Ciego
de Avila. Padece de cataratas avanzadas en ambos ojos y ha perdido casi
completamente la visión. Diagnosticado además con artrosis generalizada,
hepatomegalia (aumento patológico del hígado), hiperplasia prostática,
trastornos circulatorios y hernia discal. Argüelles tiene 61 años.

"La condición médica de estas personas es incompatible con el
internamiento carcelario'', expresó el activista Elizardo Sánchez,
presidente de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación
Nacional (CCDHRN).

La Causa de los 75 es el capítulo más espinoso en el mapa de la
diplomacia cubana para normalizar sus relaciones internacionales. A
pesar de que Raúl Castro suscribió en marzo del 2008 sendos acuerdos de
derechos humanos ante Naciones Unidas y relatores especiales de ese
organismo han recibido invitaciones oficiales a visitar la isla, los
prisioneros de la Primavera Negra prevalecen aún como un escollo para el
levantamiento de la posición común condenatoria de la Unión Europea.

En su reciente visita a La Habana, el canciller español Miguel Angel
Moratinos prometió a Raúl Castro que España abogará por derogar la
posición común cuando ocupe la presidencia del bloque europeo durante el
primer semestre del 2010. La posición común europea –establecida en
1996 a instancias del entonces presidente español José María Aznar–
condiciona los acuerdos de cooperación con Cuba al avance en materia de
derechos humanos por parte del régimen castrista.

El gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero no ha perdido de
vista el significado simbólico de los reos de esa causa para la
comunidad europea. En febrero del 2008, las gestiones españolas lograron
la liberación por motivos humanitarios de cuatro prisioneros de los 75,
y el pasado octubre salió excarcelado Nelson Aguiar al término de la
visita de Moratinos.

Sin embargo, familiares y activistas de la disidencia interna condenaron
el procedimiento de excarcelar prisioneros a cuentagotas con fines
políticos.

"Es un acto de crueldad extrema, porque se trata de excarcelaciones
aisladas que desconocen la situación de los otros 200 presos políticos
que languidecen en las cárceles cubanas'', argumentó Sánchez. "España
sigue insistiendo en la fórmula equivocada para tratar de modificar a un
gobierno totalitario''.

Sánchez calificó de vergonzoso que Raúl Castro ofrezca como "gran dádiva
humanitaria'' a España la liberación de Aguiar y mantenga selectivamente
en cautiverio a otros prisioneros gravemente enfermos.

El sindicalista Pedro Pablo Alvarez, uno de los cuatro prisioneros
liberados por la mediación de Moratinos en febrero del 2008, arreció sus
críticas contra "el goteo de presos hacia España''.

"Cuando fui excarcelado pensé que era el inicio de un proceso de
liberación masiva, pero veo que todo fue una maniobra de complicidad
entre ambos gobiernos'', comentó Alvarez, que reside actualmente en
Barcelona. "Lo que ha hecho España es desmontar la presión común de
Europa sobre la dictadura cubana [. . .]. Me siento realmente engañado''.

Lo más dramático de la renuencia gubernamental a una liberación masiva
de los 75 es "la confirmación de que Fidel Castro sigue al mando, con la
sartén por el mango, y nadie se atreve a tomar una decisión sin que él
lo autorice'', dijo Sánchez.

"Son los rehenes personales de Fidel Castro, pues fue él quien concibió
las redadas y ordenó el proceso judicial'', agregó.

El abogado invidente Juan Carlos González Leiva, fundador del Consejo de
Relatores de Derechos Humanos de Cuba, coincide en señalar a los 75 como
"los prisioneros de Fidel Castro''.

"Fueron selectivamente encarcelados y concebidos como fichas de canje
por los cinco espías que están en Estados Unidos'', argumentó González
Leiva. "Por eso es difícil que alguien intervenga con éxito por ellos,
que fueron el foco de la política de venganza y de odio que Fidel Castro
aplica a quienes lo desafían frontalmente''.

En diciembre del 2008, Raúl Castro propuso canjear a los llamados "Cinco
Héroes'' por disidentes presos en la isla durante una reunión con su
homólogo brasileño Luiz Inacio Lula da Silva, en Brasilia. Los Cinco
–condenados a largas penas en Estados Unidos– formaban parte de una
red de espionaje desmantelada en 1998.

Raúl Castro ha reiterado la propuesta posteriormente, así como otros
altos funcionarios cubanos, pero Washington y los disidentes presos la
consideran improcedente.

"Es triste comprobar que el gobierno se obstina en mantener en cruenta
prisión a hombres inocentes para utilizarlos como monedas de cambio'',
dijo Pollán. "Pero nuestros presos no están dispuestos a prestarse a
semejante patraña, porque su encierro es por reclamar libertades
civiles, no por espiar por órdenes de un gobierno''.

El poeta y periodista Raúl Rivero, prominente figura en la Causa de los
75, observó que hay un tratamiento de la disciplina carcelaria
totalmente arbitrario respecto a estos reos, condicionada por "el vaivén
de los intereses políticos del gobierno cubano''.

"Se nos sigue considerando como enemigos especiales'', dijo Rivero,
quien fue excarcelado por razones humanitarias y emigró a España en el
2005. "La gente ha ido envejeciendo, enfermándose o agravando su
condición en las celdas sin aplicárseles siquiera el reglamento
carcelario''.

Justamente, Pollán y las Damas de Blanco planean iniciar en breve una
ofensiva legal para reclamar en los tribunales cubanos que se cumpla el
reglamento penitenciario vigente.

"No vamos a pedir prebendas para nuestros presos, sino reclamar lo que
les corresponde'', señaló Pollán. "Es humillante que ellos [el gobierno]
escriben los reglamentos y luego se ríen de eso''.

Según Pollán, 18 de los prisioneros están aún en centros penitenciarios
ubicados fuera de sus provincias de residencia, y cuatro de ellos
permanecen en régimen de máxima severidad, que implica restricciones de
visitas cada tres meses y pabellón conyugal cada cuatro meses.

Rivero –condenado a 20 años– dijo que su estancia por 20 meses en la
cárcel, 13 de ellos en una celda de castigo, lo dotó de un sentido de
compromiso con los compañeros aún cautivos.

"Una cárcel es la zona más oscura y escabrosa de la sociedad cubana, y
se establece una cercanía con esa gente que arrastras para toda la
vida'', relató Rivero. "Tienes que escribir y hablar de ellos adonde
quiera que vayas: esa es una cuenta pendiente y un baldón enorme para la
dictadura''.

Cuba: presos de la Causa de los 75 en estado crítico – Cuba en español –
MiamiHerald.com (16 November 2009)
http://www.miamiherald.com/1321/v-fullstory/story/1335557.html

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