Primavera Negra

Disidencia busca crear amplio frente opositor

Publicado el miércoles, 04.13.11

Disidencia busca crear amplio frente opositor
jtamayo@elnuevoherald.com

Pensando que es el momento adecuado para un nuevo empuje contra el
gobierno de Raúl Castro, los disidentes cubanos están tratando de
organizar a 12 presos políticos recién liberados en el núcleo de un
amplio frente de oposición, unido alrededor de una serie de demandas de
libertades básicas.

El frente podría darle al movimiento disidente una voz más poderosa,
ganar un mayor respeto de la comunidad internacional y, quizás, atraer
mayor apoyo de los cubanos comunes y corrientes, dijeron los
organizadores del esfuerzo.

Pero reconocieron que la campaña sería extremadamente difícil, con el
movimiento de oposición profundamente dividido y Castro dejando en claro
que no adoptará ninguno de los cambios políticos y sociales que es
probable que propongan sus críticos.

"Nunca había un consenso tan sólido de la necesidad de cambio.
Prácticamente todos estamos sobre la misma línea", afirmó el destacado
disidente Héctor Palacios. "Pero ahora nadie tiene esperanza de que el
gobierno lo haga".

La idea de forjar un frente unido de oposición ha sido por largo tiempo
el sueño de los disidentes cubanos, pero se ha vuelto a discutir en
forma seria en La Habana durante los dos o tres últimos meses, dijeron
cinco disidentes a El Nuevo Herald desde la capital cubana.

"Sí, hay una tendencia a la convergencia", declaró Elizardo Sánchez
Santa Cruz, presidente de la Comisión Cubana para los Derechos Humanos y
la Reconciliación Nacional. El disidente René Gómez Manzano agregó, "Sí,
la idea existe".

El momento es el adecuado, alegaron todos los disidentes, porque el
mismo gobierno de Castro, con sólo tres años en el poder, ha reconocido
la necesidad de cambios, al enfrentar una economía estancada, un aumento
en la corrupción oficial, una juventud cada vez más frustrada y una
pérdida del fervor revolucionario.

"Estamos transitando una oportunidad única en la historia de Cuba bajo
los Castro", dijo el periodista independiente Guillermo Fariñas a El
Nuevo Herald desde su casa en la ciudad central de Santa Clara.

La muerte el año pasado del preso político Orlando Zapata Tamayo, luego
de una prolongada huelga de hambre, le trajo a Cuba una lluvia de
condenas internacionales. La propia huelga de hambre de Fariñas que
ocurrió a continuación ayudó a forzar a Castro a conversaciones sin
precedentes con la Iglesia Católica, la mayor institución independiente
en Cuba.

Castro también ha hecho un llamado a cambios económicos profundos, de
libre mercado, y liberó a unos 100 presos políticos en menos de un año,
incluidos 52 que estaban aún en prisión tras la tristemente célebre ola
represiva conocida como la Primavera Negra de Cuba en el 2003.

Varios disidentes ya han lanzado o relanzado sus iniciativas para el cambio.

Oswaldo Payá dijo que le entregó al ex presidente de Estados Unidos
Jimmy Carter durante su visita del mes pasado una iniciativa titulada
Todos cubanos, que pide la libertad de expresión y el acceso a los
medios noticiosos como el primer paso que conduciría a elecciones
libres. En enero, Payá reclamó un plebiscito sobre si los cubanos desean
elecciones al estilo occidental.

La fuerza impulsora detrás del Proyecto Varela, que reunió 25,000 firmas
para su propuesta de reformas políticas, Payá ha estado también
recolectando firmas desde octubre para el Proyecto Heredia, que demanda
que el gobierno ponga fin a todas las restricciones y sanciones a los
cubanos para viajar al extranjero.

Dos de los disidentes más conocidos de Cuba, Vladimiro Roca y Martha
Beatriz Roque, se reunieron con otros 10 en diciembre para firmar Futuro
para Cuba, un documento que incluye 20 recomendaciones a Castro para que
ponga orden al caos económico de Cuba. Más de 2,000 personas lo firmaron
posteriormente, dijo Roque.

Palacios, líder de la Unión Liberal, dijo que su grupo está tratando de
actualizar su Proyecto para el cambio, presentado en 1999, en el 2006 y
de nuevo en el 2008.

"El gobierno está hablando mucho de cambios, así que es el momento de
proponer más cambios", manifestó Palacios.

Los partidarios de Castro sostienen que otros "cuestionamientos
radicales" del sistema económico, político y social de Cuba también se
discuten entre revolucionarios, aunque de una forma discreta para evitar
la apariencia de una ruptura con el gobierno.

Desde la oposición, la propuesta más ambiciosa vino de Fariñas, quien
argumenta que los 12 presos políticos recién liberados que quedan en
Cuba – el resto marchó al exilio en España – deben formar el núcleo de
un frente que también incluiría a otros 35 disidentes bien conocidos.

Los 12 incluyen líderes destacados como Oscar Elías Biscet, Angel Moya y
Héctor Maseda, liberados en semanas recientes después de ocho años en
prisión. Y el número 12 podría ser una referencia a los 12 Apóstoles de
Cristo, lo que podría ser de ayuda en un país cristiano como Cuba, dijo
Fariñas.

"Es el momento de sentar los puntos en que todos estamos de acuerdo, y
olvidar lo que nos separa", precisó Fariñas a El Nuevo Herald. "Es el
momento de aglutinarnos alrededor de un núcleo de 12 personas y un
conjunto de principios comunes".

Pero otros disidentes alertaron que el movimiento de oposición se
encuentra en la actualidad profundamente dividido. La televisión cubana
transmitió recientemente un video grabado de forma secreta de una pelea
en una calle de La Habana entre dos opositores.

Crear un frente de oposición "es una idea que yo respeto y apoyo, pero
en este momento la oposición está más dividida que nunca", dijo Roque.
Payá y Sánchez también expresaron escepticismo, al destacar las muchas
veces que los disidentes han intentado, pero fallado, en unirse en el
pasado.

Los despachos enviados en el 2009 por diplomáticos estadounidenses en La
Habana, y hechos públicos el año pasado por Wikileaks, describen a los
disidentes tradicionales de Cuba como gente de edad, con poco apoyo
popular y penetrados por espías del gobierno que exacerban fácilmente
sus ya agudos celos y rivalidades internas.

Fariñas alegó, sin embargo, que los años que los 12 disidentes pasaron
en prisión los hacen aún mejores candidatos para encabezar un movimiento
nacional "porque ellos no tienen problemas personales con el resto de la
oposición".

"Esos 12 hermanos mantuvieron una actitud admirable en la prisión",
indicó René Gómez Manzano, abogado y miembro del Comité Cubano Pro
Derechos Humanos y la Asamblea para Promover la Sociedad Civil.

Roque dijo que había hablado con algunos de los 12 y que, aunque
salieron de la prisión con la idea de forjar la unidad en el movimiento
de oposición, "ha sido un chasco para ellos".

Biscet, un médico de 49 años, considerado como el más influyente de los
12 disidentes, dijo que había hablado con Fariñas y le dejó saber que él
no creía que el momento era el correcto para un int
ento de unir al
movimiento de oposición.

"La Seguridad del Estado ha estado trabajando mucho a las
personalidades", explicó Biscet a El Nuevo Herald. "Hay muchas asperezas
que hay que limar primero, así que tenemos que esperar".

Biscet añadió que los disidentes podrían comenzar a reunirse alrededor
de un tema sencillo, como una demanda de que el gobierno cubano
garantice los derechos humanos reconocidos internacionalmente, y pasar
entonces a temas políticos y sociales más complejos.

Pero el momento de la unidad ciertamente llegará, agregó, porque los
cubanos se dan cuenta cada vez más de que la isla debe cambiar.

"Ya la gente está hablando más, y más porque la vida es así. Tenemos que
trabajar poco a poco", agregó. "Es como enamorar a una novia guajira.
Hay que empezar poquito a poquito", subrayó.

tag: Disidente

http://www.elnuevoherald.com/2011/04/13/v-fullstory/921150/disidencia-busca-crear-amplio.html

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