Primavera Negra

El castrismo sigue siendo el castrismo

El castrismo sigue siendo el castrismo
Continúan los mítines de repudio, la violencia y la descalificación de
sus adversarios. El acercamiento con EEUU no cambia la cara fascista del
régimen
viernes, abril 10, 2015 | Orlando Freire Santana

LA HABANA, Cuba. – Imagino que los acontecimientos en Panamá, durante la
jornada inaugural del Foro de la Sociedad Civil, les hayan caído como un
jarro de agua fría a aquellos ilusos que pensaban que Cuba estaba cambiando.

El castrismo, ese sistema de gobierno que siempre se ha caracterizado
por los mítines de repudio, la violencia, y la descalificación de sus
adversarios, no ha cambiado ni un ápice. No importa que vaya
desvaneciéndose la concepción de “fortaleza sitiada”, que esgrimían los
elementos de línea dura de la nomenclatura cubana en los momentos de
tensión en las relaciones con Estados Unidos.

Los enviados del gobierno cubano emplearon ahora en Panamá esos métodos
espurios contra los verdaderos representantes de nuestra sociedad civil,
en un intento por acallar las voces que iban a denunciar la triste
realidad de la isla.

Entonces las adecuaciones en el modelo económico, el incentivo a las
inversiones extranjeras, y la anunciada nueva ley electoral, entre
otros, no son más que retoques cosméticos con el fin de mejorar el
rostro de una vieja dictadura que no renuncia a su esencia represiva.

Los Abel Prieto, Luis Morlote, y compañía— hasta un total de 200
personajes identificados con la maquinaria de poder en Cuba—,
argumentaron que no podían compartir el local de la reunión con
“terroristas y mercenarios pagados por el imperio”. Pero es que, para el
castrismo, cualquiera que se le oponga ya es un mercenario al servicio
de Estados Unidos.

Y si no han desaparecido a todos los opositores, periodistas
independientes y activistas prodemocracia que laboran en el interior de
la isla, ha sido por temor a la condena internacional, y no precisamente
por una inclinación hacia la tolerancia. Los escándalos provocados por
la detención del poeta Heberto Padilla en 1971, y el arresto de los 75
opositores en 2003, son ejemplos de que la comunidad internacional no se
cruza de brazos ante los desmanes de las autoridades cubanas.

En esta ocasión la turba castrista no se limitó a gritar, proferir
insultos y alterar el orden en la puerta del salón donde tenía lugar el
Foro de la Sociedad Civil, sino que también extendió sus tentáculos a
otros sitios de la Ciudad de Panamá. Específicamente en un parque de esa
urbe, donde un grupo de “sindicalistas” panameños la emprendieron contra
opositores cubanos que se disponían a homenajear a nuestro Héroe
Nacional José Martí. Esa violencia se repetiría en la segunda jornada.

Por supuesto, esos “sindicalistas” y otros elementos similares integran
la tropa internacionalista de Kenia Serrano y sus muchachones del
Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), que se dedican a
velar por los intereses del castrismo en cualquier parte del mundo. Una
vez que los cinco agentes cubanos fueron liberados de cárceles
norteamericanas, el único contenido de trabajo que le resta al ICAP es
entrenar a sus integrantes para que los piñazos y las patadas sean
propinados con mayor efectividad. Y para ello el ICAP se ha fortalecido
con el nombramiento de uno de los cinco, Fernando González, como uno de
sus vicepresidentes.

Por suerte para la democracia, esta vez, al parecer, los organizadores
del Foro de la Sociedad Civil no cedieron a las presiones del castrismo.

Source: El castrismo sigue siendo el castrismo | Cubanet –
http://www.cubanet.org/actualidad/actualidad-destacados/el-castrismo-sigue-siendo-el-castrismo/

Tags: , , , ,

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

We run various sites in defense of human rights and need support to pay for more powerful servers. Thank you.
Archives