Primavera Negra

Todos queremos más

Todos queremos más
PEDRO CAMPOS | La Habana | 24 Feb 2016 – 9:21 am.

La próxima visita del presidente de EEUU Barack Obama a Cuba el 21 de
marzo ha desatado un sin número de especulaciones en la prensa
internacional: que si se va a reunir o no con opositores, la sociedad
civil y Fidel Castro, que si va a convocar a elecciones, que si lo van a
recibir en el Estadio Latinoamericano, que si va a ser “mareado” con un
coro de niños de pañoletas y cánticos… En fin, no sé cuántas ideas
más, muchas destinadas a cuestionar el valor de este viaje.

Lo que vaya a hacer o no Obama en Cuba ya debe estar bien acordado y
planeado entre ambos gobiernos. El servicio secreto presidencial y la
seguridad personal ya deben estar ultimando detalles en sus
coordinaciones para garantizar el buen desarrollo de la visita sin
incidentes adversos.

Los agentes abiertos y encubiertos del servicio secreto deben estar
recorriendo y estudiando los lugares que visitará el mandatario, dónde
van a posesionarse antes y durante su paso o estancia. Pero ellos saben
muy bien que ni en la Casa Blanca Obama va a encontrar más seguridad en
su entorno que en Cuba.

En el protocolo necesariamente estará el recibimiento en el Palacio
Presidencial, las conversaciones a puerta cerrada entre los presidentes
acompañados de sus comitivas, y tal vez entre los dos mandatarios a
solas, y posar para la foto de ocasión. Todo lo demás son posibilidades
reales y especulaciones.

Algunas declaraciones previas de Obama sugieren con toda claridad que
condicionó la visita a tener plena libertad para realizar los
movimientos y actividades que decidiera. Esto solo es un índice de que
hará lo que él y su equipo estimen conveniente dentro de la coyuntura
específica de esta visita y su significado para su mandato y para Cuba.

Pero están ocurriendo hechos en Cuba, previos a su llegada, que parecen
ser un verdadero preludio de lo que puede pasar:

1) Las negociaciones que viene realizando la Iglesia Católica para la
liberación y salida del país de algunos presos políticos y el Gobierno
cubano ha ofrecido a siete de los 11 ex presos de la Causa de los 75 que
decidieron permanecer en Cuba que puedan salir por una vez de Cuba y
regresar. En verdad, deberían poder hacerlo cuando quieran.

Pero estos movimientos indican que de alguna forma el tema de los
derechos humanos y la liberación de presos políticos está efectivamente
en la agenda del presidente Obama en su viaje a Cuba, y que alguna de
sus actividades tendrá que ver con la oposición. Todo, a contrapelo de
algunas especulaciones que sugieren que el mandatario extranjero se
abstendría de abordar el tema para no mortificar a la contraparte cubana.

2) El reciente recorrido de Raúl Castro por las calles de Santiago de
Cuba, todo aparentemente violatorio del tradicional protocolo de
seguridad personal, baño de pueblo incluido, que contempló toma de fotos
con transeúntes, visitas a locales y otras novedades. Mucho se dice en
la prensa internacional que Obama es más popular en Cuba que Raúl
Castro. ¿Fue un intento por remontar la diferencia y preparar el terreno
para una actividad similar del visitante?

Es muy probable que esto nos esté indicando que, efectivamente, una de
las actividades de Obama en Cuba sea algún paseo callejero para
encontrarse directamente con la población y comprobar qué tan popular es
el mandatario en Cuba.

Si solamente esas dos expectativas se cumplieran, ya el viaje de Obama
habría alcanzado algo positivo, no solo para el mandatario vecino, sino
también para su anfitrión, el Gobierno y, sobre todo, para el pueblo cubano.

Que se permita viajar a una parte los del Grupo de los 75 que decidieron
quedarse en Cuba, que se produzcan nuevas liberaciones de presos
políticos, que Obama exprese directamente al Gobierno cubano su
preocupación por la situación de las libertades civiles y políticas del
pueblo cubano y tenga algún encuentro con opositores, que los
gobernantes se paseen libremente (bajo control de seguridad, claro
está) por las calles y que intercambien con la gente común, ya sería
alguna ganancias para los resultados de la visita, además de otros
acuerdos a nivel de gobierno que se concreten.

¡Ah, que queremos más…sí!, todos queremos más y la visita debe
contribuir a abrir el apetito.

“Todos queremos más, todos queremos más, todos queremos más y más y más
y mucho más…”, es el estribillo de una vieja y contagiosa canción muy
popular en casi toda América Latina que, quizás, pueda volver a ponerse
de moda pronto en Cuba.

Source: Todos queremos más | Diario de Cuba –
www.diariodecuba.com/cuba/1456257349_20426.html

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